A veces me siento como si estuviera en plena crisis de identidad adolescente. Quizás nunca la tuve y por eso me pasa esto ahora. Las vivencias universitarias que he tenido, que se han ido entrelazando con las vivencias emocionales, me han marcado lo suficiente como para poder determinar ciertas cosas: si tuviera que definir mi primer año de universidad diría que conocí y observé conductas que tienen relación con el ego de los profesores, conté con imágenes idealizadas en las que creí con mucha convicción. Así mismo, si tuviera que definir mi segundo año, fue el año de las decepciones; pero no en el ámbito académico porque paso algo extraño: mientras me he decepcionado de personas que tienen un discurso igualitario pero al momento de actuar se portan como profesores arriba del escenario, se ha reafirmado mi vocación. A veces me enojo conmigo misma por ser tan ingenua, y otras veces siento rabia, mucha rabia... rabia con personas que he conocido, rabia con "autoridades". Rabia con la justicia porque realmente la vida sigue y cada uno se preocupa de sus propios intereses. No sé como quitarme esta rabia de encima.
Hoy hace un rato pensaba en eso, he conocido lados bien oscuros de mi misma, momentos en que ahora que reflexiono busqué puntualmente para hacer mediocres a las personas que creo que realmente no merecen nada en la vida, y la verdad no sé si es la rabia que aún mantengo, o si estoy siendo condescendiente conmigo misma, pero asumo mi lado oscuro y sigo adelante. No sé, realmente mi fe en la justicia divina a ratos pierde fuerza.
Aunque realmente no sé que tanto sea así, porque a ratos no entiendo que pasa con las personas que saben que su ética es pésima y sin embargo no agradecen que uno sea sincero y les diga lo que realmente piensa sin quedar con nudos en la garganta y tratando de tener fe en ellas. A mi me paso eso y realmente estoy con la bala atravesada.
No sé porque me influyen tanto esas cosas la verdad...
Lo que me pregunto es qué pasará en los años restantes... son 3 años y al parecer voy de mal en peor... quizás salga realmente como alguna vez con gracia creí: asqueada de la humanidad, o al menos de la humanidad que parte desde mi generación hacia las más viejas... aunque no puedo decir eso en totalidad, porque reconozco que así como he conocido personas que son incalificables, he conocido personas a las que siempre tendré envidia sana por querer ser como ellas. Claro que son las mínimas... al menos este año...
Bueno, ya se terminará el 2011 y vendrá el merecido descanso, aunque intuyo que se me hará bastante estresante entre las brujas de mis hermanas y mi pololeo... partiendo con navidad hacia adelante... creo que a pesar de que estoy en época de examenes estoy mucho más tranquila de lo que se me viene... no sé, no tengo ánimo de dar la pelea la verdad por ahora... y sé que nunca las cosas se me han dado fáciles y sé que realmente a nadie de mi familia le importe lo que yo realmente quiera o como me sienta, pero bueno... ni siquiera perderé el tiempo con venganzas, simplemente no me sale... sólo queda esperar y que cada uno pague sus propios errores. Quizás yo ahora esté pagando uno respecto a estos temas y ni lo sepa.
En fin lectores, sólo puedo afirmar una cosa por ahora: estudiar me ha matado la creatividad y me ha vuelto una persona amargada que a ratos se siente espiritualmente elevada cuando está con personas relacionadas al ámbito académico que son admirables, y que se siente impotente de no poder quitarle el título a quienes realmente no se lo merecen... y no dárselo a quien tampoco lo merezca... pero si fuera así creo que quedaríamos casi sin promociones de profes de lenguaje en la UVM... gracioso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario