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4 mar 2014

Unión.

A veces creo que te voy a echar de menos para siempre.


Estaba pensando
que todos queremos un amor incondicional
un amor que no dude
un amor que te ponga siempre en primer lugar
sin importar las circunstancias.

No es por un tema de egoísmo como lo pensé alguna vez
el tema es tener a tu otra mitad
es encontrar a alguien que se fusione contigo
es encontrar a alguien que te eche de menos profundamente
que tengas que tener cerca para poder tocarlo
alguien que te haga sentir como tu misma.

A veces creo que te voy a echar de menos para siempre.

Yo pensaba que eras tu.

Estaba segura.

Y aunque en mis ideales piense que el amor de verdad consiste en la entrega desinteresada
creo también en el enamoramiento donde dos almas se entreguen desinteresadamente
porque lógicamente no puede existir 
no tiene razón de ser
y además duele
sentir un amor tan profundo por alguien que no te corresponde.

¿Cuál es la lógica de eso?
No creo que las cosas existan simplemente por existir.
Y sin lugar a dudas no puede haber una conexión espiritual que no sea retroalimentada,
porque sino todos los sentimientos desaparecerían.
No puede ser posible que sólo el azar controle nuestras míseras almas sin trascendencia, simplemente porque si.

Por favor, espero que no sea así.
El ying y el yang están unidos.

16 dic 2013

La historia del niño que tenía que hacer salir el Sol.

Había una vez un niño que tenía que tocar la guitarra todos los días para que el Sol saliera. Si no la tocaba -y lo probó como dos veces-, el día no llegaba y todo se quedaba oscuro.
Habían veces que los niños pedían que no la tocara porque querían quedarse durmiendo, pero los pescadores del pueblo reclamaban porque si la luna estaba mucho rato arriba, el mar se volvía muy peligroso y las sirenas se llevaban a los tripulantes de los botes, entonces todos habían llegado al consenso de que tenía que tocar la guitarra todos los días para que todo se mantuviera más o menos normal; hasta que un día el niño fue a la inspección del trabajo porque no tenía un día libre a la semana ni dos domingos libres al mes; e hizo una huelga. 
Además era trabajo infantil por lo que se complicó más el asunto; así que tuvieron que vivir de noche por harto tiempo hasta que el niño cumpliera 18.

27 may 2013

Ya no existes.

Te miro enmarcado por el gorro de lluvia de mi chaqueta. Te ves hermoso mientras el viento llega a tu frente... tu silueta, tus labios diciéndome cosas... es un hermoso recuerdo. 

Sigues hablando, esta vez ya mirándome de frente, me pides que lo haga para poder decirme el discurso que tienes preparado y que yo te lo crea. Tu llamativa silueta ya no me distrae.
Mientras empiezas a decir mis supuestas cualidades, te detengo. Ya no quiero oírte más. 
Tengo la voz quebrada, emprendo mi viaje mirando el suelo que brilla por las gotas de lluvia. Se ve encantador. 
Minutos atrás te había dicho que me gustaba la noche, las luces la hacen verse bella. 
Días atrás te había dicho que me gustaba la lluvia.
Camino agradeciendo el paisaje, quizás si hubiera sido de día no hubiera podido hacer más que llorar, pero este paisaje, y algo dentro mío detienen mis lágrimas, las cuales nunca termino de entender por qué brotan, ya que tenía claro que lo nuestro no era un romance, y estaba feliz por ello.
Quizás pienso que siempre me pasa lo mismo, que siempre "soy demasiada mujer" para los hombres que aparecen en mi vida, quizás soy muy buena, o quizás no soy una loca. Eso sí lo tengo claro, puedes intentar destruir mi ego, pero tengo claro que no lo soy.
Pienso en qué buscarán ustedes los hombres, por lo que he visto, quieren una mamá que controle sus vidas, que los celen, que les revisen sus correos electrónicos. Yo no soy así, quizás es eso.
El camino mide lo que tiene que medir, me canso menos que de costumbre, será que no estoy pensando en eso. 
Llego a la casa después de un suspiro debajo de la lluvia, el último suspiro luego del suspiro del semáforo, el del otro semáforo, el de cuando me detuve buscando mis audífonos para escuchar alguna canción que me hiciera llorar de una vez por todas.
Lloro.
Ya no existes.

1 oct 2012

Ciudad ploma - colorida.

Ya es hora de cambiar el karma de las cosas. 
Antes iba a Santiago, y siempre tenía una atmósfera lluviosa... ploma... de un poco de pena... porque tu estás ahí, pero ahora estamos en el tiempo del cambio y como tu no coloreaste Santiago, lo haré yo con mis amigas, dándole otro matiz al asunto. Voy a darle el matiz de mi futuro, que ya no tiene absolutamente nada que ver con el tuyo. Mi futuro es colorido.

9 abr 2012

El episodio del Signo Lingüístico.

Aquel día cuando el profesor negó lo que había dicho en clases; que el significante vehiculiza el significado; todos sabían que el sí lo había hecho y estaba negándolo porque no se metería con las nociones que otra profesora de lingüística enseñaba... aunque ambos eran del mismo campo de estudio.

Actualmente, la estudiante es ayudante de la profesora con la que había obtenido calificación insuficiente... y también a través de un texto de la génesis del lenguaje, nota que la afirmación del profesor era correcta.

23 feb 2012

Vuelta al Sol (Parte II)

   Los rayos de Sol no tienen nombre, todos se consideran parte de un gran todo; ese todo al que llamamos Sol. Pero a pesar de eso, hubo un grupo que pensó, o más bien sintió (ya que los rayos de Sol actúan según su corazón), que su felicidad podría ser compartida.
   Este pequeño grupo entonces, realizó un viaje hasta el tercer planeta, pararon allí porque les pareció bonito y de cierta forma brillante. Cuando llegaron hicieron las flores y los árboles crecer, todo se veía más bello, y al principio la gente los quería.
   En un tiempo,nuestro mundo cambió, la gente empezó a pelear, a evadirse de sus propios sentimientos a través de distintos placeres (y ojo niños, que no es mi intención decir que los placeres son malos, es simplemente la idea de acudir a ellos por otros fines más allá del simple placer); y todos empezaron a vivir encerrados, los rayos de Sol ya no podían abrazarlos y cada vez que los habitantes de la Tierra salían, sus ojos les dolían.

21 feb 2012

Vuelta al Sol.

Dedicado a Diego.




   El Sol es un lugar mágico. Todo el mundo piensa que es muy caliente, que todo lo que lo conforma es lava; pero están equivocados. Quizás eso es lo que dicen, para que pensemos que la Tierra al ser el tercer planeta, está de cierta forma protegida del calor. Además nosotros somos seres echos mayoritariamente de agua, lo que nos hace valorar al Sol de otra manera.

   ¿Se han dado cuenta que cuando hay mucho Sol, nos duele abrir los ojos, porque todo se ve más brillante?, ¿Y se han dado cuenta que en la oscuridad después de unos minutos nos acostumbramos a ver lo que está entre nosotros?

   Bueno, siguiendo la historia, debo contarles que los habitantes del Sol son de energía, sus manos, sus rostros, sus cabellos; todo es de energía, todo es brillante, y aunque ustedes no lo crean están entre nosotros. Durante el verano, abrazan las cosas; durante el invierno se recuestan en la nieve; ellos son los que hacen que las cosas brillen. 
   Y todo eso no es algo común, y aunque esta historia es bella, para nosotras las personas de la Tierra es triste, pero no nos adelantemos, ya les contaré después.

7 dic 2010

Guía para pedir deseos en navidad

Las noches navideñas son mágicas, eso es sabido por todo el mundo.
Esa noche, si desde lo más profundo de nuestro corazón pedimos un deseo, las hadas de la navidad que viven ocultas dentro de nuestro ombligo despiertan y se van a hacerlo realidad. Esas hadas tienen fama de ser muy estrictas, sólo cumplen tu deseo si es hecho de corazón, si no es así y deseamos cosas en vano; ellas nos muerden el dedo pequeño del pié mientras dormimos, no les gusta que las hagan perder el tiempo.
En esa noche mágica, donde algunos niños duermen y otros niños juegan con sus ansiados regalos, está el momento adecuado para pedir nuestro deseo, pero no es tan fácil, tenemos que cumplir una serie de requerimientos: debemos creer en la justicia, en que la bondad siempre triunfará, en las princesas y en las hadas madrinas, y por sobre todo, debemos creer en que hay amor, debemos sentir amor de alguna forma; esto es lo más difícil porque siempre hay gente que se empeña en destrozar nuestro corazón, y hay veces en que nosotros mismos lo hacemos sin querer. 
Si cumplimos con esos requisitos, podemos ir al segundo paso: mirar al cielo a las 24:00 y ver la luz roja pasar. Aunque parezca fácil eso, tampoco lo es si no cumplimos con los primeros requerimientos, de hecho, no se puede ver si no creemos en lo que dije antes.
Como paso final, y este es muy importante; debemos seguirlo al pié de la letra: después de que veamos la luz roja, vamos a quedar sorprendidos porque veremos que todas nuestras creencias son reales, ¡la luz roja o espíritu navideño estuvo ahí! Bueno, en ese momento justo cuando estemos felices de que sí existan las cosas mágicas, debemos pedir el deseo. 
Vale decir que ese deseo es algo que no podemos manejar, porque aunque estemos mucho tiempo meditándolo, será algo de tan pocos segundos que saldrá lo que tenemos en el corazón y no lo que ensayamos en nuestra mente, así que lo siento si son adultos y estaban pensando en engañar al espíritu de navidad, ustedes no manejan eso, sale solo. Y recuerden también que las hadas pueden morderles el dedo pequeño del pié, debe ser muy doloroso.
Espero que esta guía les haya sido útil, yo he oído historias de quienes han pedido el deseo, ya se las contaré; pero se les cumple, eso es lo importante por ahora.

22 nov 2010

Pequeños escritos

"Había pasado un año casi. Estaba soñando y recordó cierto momento al cual agregó ciertas partes que lo hacían aún más delicioso. Se vio a si misma muy cerca de él, conversando, hablando de cosas que nunca habría esperado oír de él. Realmente le encantaba, cada momento sentía más y más ganas de hacer algo indecente, pero algo había en la personalidad de él que la mantenía quieta, atenta, domada. Después de todo, tenía sus sueños para agregar las partes que quisiera: lo tomaba de la mano, se lo llevaba a un lugar más solitario,  muy oscuro, donde sólo podían tocarse para tener alguna noción... pero eso tampoco era necesario porque durante esos minutos el magnetismo era tal que ella creía haber brillado a su lado... hasta en algún momento de esa idealista conversación sintió que una de sus amigas los miraba...
Luego de llegar al lugar apropiado, lo miraba a los ojos... no era necesario ningún otro gesto, no era necesario porque ya en su mirada cargaba un incendio que estaba en curso dentro de ella misma... realmente le encantaba sentir ese incendio... se sentía más viva que nunca, cada parte de su cuerpo expresaba a su manera el deseo que tenía de besarlo, y cada parte de su cuerpo también se sometía a quedarse quieta, dejando que el llevara todo... se quedaba contenida, hecha un incendio de ideas abstractas y carnales. 
Finalmente en su sueño lo besaba... y lo besaba mucho más. El sentimiento de quedarse quieta hasta que el se tuvo que ir fue terrible, el nudo en la garganta aún estaba, pero era tan espectacular la vibra contenida de esos minutos que ella aún lo sentía y aún se desesperaba... pero como buena guardiana de sus ganas por la vida, seguía siendo la niña obediente que tenía que ser."



"En medio de la clase, un pájaro perdido entró a la sala y yo lo miré y dije "ooh... que lindo". Un amigo se rió de mi y me preguntó "Vas a escribirlo cierto?" y yo le respondí que sí."

9 nov 2010

Milagros.

No podemos saber cuantos de nosotros mismos somos. Yo misma, mi más perfecto ejemplo, puedo ser muy diferente muchas veces y me encanta. Puedo ser la Camila que está escribiendo un cuento para intentar enseñar que las historias si pueden tener un final feliz, que la vida puede tener muchas vueltas, sólo hay que estar preparados para ellas; también puedo ser la Camila que se mira y se encuentra linda a veces y otras veces horrenda. De hecho la última Camila estaba muy coqueta, pero también estaba muy complicada... porque por más que mi mente pueda ser lo más volátil del mundo y que eso me encante... hay cosas que siempre estoy procesando hasta encontrar la nirvana. Gracias a Dios ahora ya encontré la necesaria para escribir esto porque no es mi especialidad... he tenido oportunidad de leer bastante historias sangrientas éstos últimos meses... y veremos como me queda la mía propia, aunque es real.
Sentía su mano cerca de la mía, íbamos de tomadas de la mano, caminando. La extraño mucho, siempre que ella viene a casa intento estar lo máximo posible con ella. La amo desde siempre pero desde ese día me mostró algo diferente. A la vuelta de la esquina venía el milagro, venía la emoción y el aprender muchas cosas. Lo siguiente fue una sucesión: una joven en el suelo, mi mamá corriendo para atenderla, yo pidiendo a Dios que la niña estuviera bien, afirmando la cartera y el chaleco de mamá, la gente mirando, una mancha de la sangre más roja que jamás vi, yo pensando en que si así me veía cuando tenía crisis... mi mamá gritando a todos que ayudaran a afirmar a la niña que había arriesgado su vida por salvar a una anciana irresponsable. Mi mamá salvando a la niña, yo atónita mirando cómo la vida puede pasar en un segundo.
Yo no sé escribir más que eso.
Pero ahora que lo reflexiono... los milagros se dan no sólo en cuentos de hadas.
Mi mamá ayudó. 

4 nov 2010

Domingo (antes de ir a la ciudad de la música)

Y bien pipl, esto lo escribí hace un par de semanas en mi cuaderno de seminario del ámbito (no piensen mal de mi, es oficialmente el cuaderno pero la materia de ese ramo la escribo en el pc así que está desocupado y justo ese día tenía el cuaderno prestado así que lo llevé para tomar apuntes en la playa mientras vendía aros), y ahora lo voy a escribir sólo porque cuando escribí la ciudad de la música me acordé de eso y me di cuenta de que realmente hubo un cambio real en mi.
Me encanta escribir cosas entre paréntesis!

"Mientras escribo esto suena una pieza en acordeón. Venía caminando, mirando la gente... es muy entretenido mirar pequeñas situaciones que duran lo que alcanzo a mirar mientras avanzo: padres con hijos jugando, algunas personas saliendo del imponente casino y otras pidiendo limosnas afuera de él, perros durmiendo acomodados en el pasto, yo sentada en la orilla del camino escribiendo. 
El mar está a mis espaldas y frente a mi está el ser más misterioso del mundo. 
Acomodo mis aros que están a mi lado, miro la calzada a ver si vienen posibles compradores, viene una niña con su mamá y me compra el primer par, el con maripositas anaranjadas, ¡estoy muy emocionada!
Pero volviendo a lo mío, acá estoy mirando al ser indescifrable que mencioné antes, al músico. Me distraigo mirando a un niño que está bailando un poquito, acomodo mi pié, pasan dos cachorritos acompañados de dos niños, vuelvo a mirar a través de aquella máscara dorada del músico, puedo ver  un pedacito de sus ojos entreabiertos... además de eso no puedo ver más que sus manos que parecen ser de un hombre más adulto, quizás de unos 40 años, la música que toca con su acordeón es muy hermosa, pienso en que esto no es un cuento, esto está pasando acá mientras yo escribo.
Su disfraz es rojo y dorado, viste un gorro y un traje de bufón y además lleva una máscara dorada. Hace mucho calor pero hay una pequeña brisa fresca... me pregunto si él la sentirá.
La gente le saca fotos.
Quiero quedarme hasta que esto que parece cuento se termine. Creo que si lo escribiera sería así: "Una tarde el músico sale a tocar su instrumento, esparce su magia; la necesaria para mantener al lugar vivo, vuelve a su casa, una caja de sorpresa. Cuando el mundo de alguna escritora esté sin magia nuevamente, el saldrá a dejarla enamorada del mundo"
Entre tanto metía a este músico a mi cabeza, pasaba un niño, le deja una moneda y ve un billete dentro, se extraña y exclama a su padre "¡Papá! Hay gente que deja billetes".
Bailo con mis pies que ahora reposan balanceándose sin tocar el suelo.
Pasa un señor, deja caer una moneda en el sombrero color morado brillante que tiene el músico de espacio para las monedas, lo saluda con un gesto y el músico mágico inclina su cabeza muy elegantemente y se ve que sus ojos apuntan directamente a los del anciano. 
Enderezo mi espalda que se encorva mientras escribo.
A mi lado hay dos abuelos que intentan adivinar que pieza toca el músico mágico. Pasa por mi cabeza el calor, el trabajo, su familia, su esfuerzo, y nosotros, quienes lo miramos con ternura y gracia, a pesar de que se vea hermosa la imagen, tiene una sombra muy marcada. Quizás todos quienes pasamos, sentimos esa sombra, pero es muy oscura y más vale poner atención a otra cosa.
Pasa una vendedora de cocadas y me pregunta cómo me ha ido, asiento con la cabeza y me siento feliz, ella tenía una sonrisa muy limpia espiritualmente.
Tengo ganas de bailar al ritmo del músico mágico.
Otro niño se para a bailar. Ojalá pudiera ser niña otra vez."



1 nov 2010

La ciudad de la música

Acabo de llegar de la ciudad de la música. Me costó llegar y partí un día de cielo gris desde mi ciudad bella, la más bella del mundo. 
Mientras iba viajando veía como el cielo se transformaba, veía como las nubes pasaban de estar cargadas con agua a arrojar en la tierra que estaba muy cerca todas las gotas que contenían, las veía cambiar de color y veía como los árboles se tornaban de un verde oscuro a un verde vivo, a un verde más brillante, las hojas emitían una luz propia, cuando llegamos, los árboles estaban vivos y brillaban bajo la luz de la luna.
La ciudad al principio se veía silenciosa, pero no tardó mucho en cantar sus primeros acordes, donde las aldeas nómadas que habían llegado se cubrían de colores y ayudaban a la ciudad a seguir sus cánticos, lo hacían más intenso, y le ayudaban a la ciudad a esparcir ese sonido de fiesta a través de toda la ciudad.
Las tribus bailaban sin pudor, la primera sensación que me produjo fue cierto recelo por poder hacer todo lo que quería, bailar por la ciudad sin miedo, pero luego de poco tiempo ya estaba unida a la fiesta, era parte, era parte del sonido de los tambores que sonaban enérgicos, era parte del pandero que agregaba brillo a aquella melodía, y era parte de cada color de cada uno de los paños con los que nos cubríamos. Estábamos en el humedal y yo era parte de la alegría que hacía a la gente mirar para recibir un destello de color. Ya el día no era lo mismo y durante la noche la fiesta continuó, sentía que la música me seguía, de hecho, era gracioso porque yo amo la música y ya a ratos me cansaba! Todo era musical! Desde tomar una sopa, a tomar algún licor, siempre la música estaba acompañándome, acompañando a todos!
El segundo día en la ciudad de la música fue de historias. Encontré a un hombre que contaba las historias de una manera espectacular, un hombre que tenía un tono de voz que era infinito, las historias resonaban y resonaban en mi mente, contó una historia muy atractiva, una historia de laberintos y opciones que una mujer tenía que tomar... laberintos que cambiaban su centro, laberintos que hacían a la mujer tocar ciertos sentimientos muy poquito, y luego seguir buscando, seguir aprendiendo y conociendo todas las tonalidades de los sentimientos de las personas que trataba. Aún recuerdo el bajo tono de voz que usó al contar la historia, y el gusto a más que nos dejó a todas las que lo escuchamos narrar un relato breve, pero muy interesante. Ese momento no tuvo música, tuvo camino, y yo también tuve que contar un camino, un ritmo, y salió de mi una historia que yo hacía tiempo no recordaba, la historia era yo caminando hacia el lugar donde estaba el hombre que no cuidaba mi corazón. Yo era la mujer que volvía a pelear y a buscar una reconciliación, por un arrepentimiento de algo que no había hecho. La historia que conté me volvió gris durante el rato que la recordaba, y me volvió gris el rato en que la tuve que contar, ya no estaban los colores, pero no demoraron mucho en volver cuando empezamos a ver las historias que habían contado otros. Aprendí que me encantan las historias, y que definitivamente además de escribir todo lo fantástico que mi cabeza crea, tengo que aprender a contarlo, contar historias es algo que definitivamente tengo que aprender a hacer.
El día siguió y salimos todos desde el mundo de música y colores a un mundo diferente. Un mundo donde había gente que no conocía quizás las cosas como yo las estaba viviendo, sin vergüenza, pudiendo cantar y bailar y saltar todo lo que yo podía hacerlo. Desde ese momento tuve permiso desde el cielo para poder actuar para siempre así, sin miedo, boté lo que temía por completo, ya era poco, pero estar así, sin miedo por completo es lo mejor, que venga el dolor que venga, que venga la angustia, que venga el fracaso, no me importa, acá estoy yo para vivirlo!!
La experiencia en el lugar alejado de la música fue difícil, yo antes estaba en un grupo que hacía música todo el tiempo, y ahora entre todos, teníamos que hacerla. Logramos un poco hacerlo, pero fue difícil, mi mente sacó el dedo que juzga y me apuntó con crueldad para criticarme, y estuve triste un rato, pero luego ya nuevamente la música se encargó de alegrarme. Ahora mismo cuando cierro los ojos recuerdo que cuando vi a todos bailar, todo se fue, la vida era en ese momento, lo demás había pasado.
La noche fue confusa, fue corta, pero fue alegre, tuvimos una fiesta en la que la música seguía, fue gracioso porque cuando dijeron que teníamos una fiesta, yo realmente pensé que cual era la diferencia! Estaba en una fiesta desde que llegué!
El último día fue lo mejor, ya me sentía bien, ya estaba con el grupo cómoda, sentí que estábamos un poco tensos todos cuando llegamos, pero había pasado ya algún tiempo, y yo sentía que estábamos relajados, bien, aprendimos, y teníamos permiso para decir lo que quisiéramos. A pesar de que el día anterior había tenido un final de noche un poco mareado, desperté con todo el ánimo del mundo, y fui a aprender de la risa con una mujer que me dejó admirada. Recordé lo grotesco que había aprendido antes, y le di un sentido. Ella dijo que ella no era una columna recta, que no podía además intentar ser un movimiento fluido y uniforme, que ella era quiebres y por eso no podía intentar ser algo diferente, y que el ser quebrada era algo no aceptado por lo bello, pero le daba diferentes perspectivas y eso era mejor.
Luego de eso la visita a la ciudad de la música terminó. Pero ya la música no pertenecía a una ciudad, me pertenecía.

21 sept 2010

El Globo aerostático

Prefacio

Lo que más le gustaba de él era que podía volar. El siempre había pensado en que mientras le fuera posible volar, no intentaría hacer otra cosa. 

   Tenía un globo de un sólo color: verde. Creía que no se podía faltar el respeto al cielo poniendo negro en sus nubes, no era justo, entre tantos colores tan brillantes, el negro o alguno de sus matices en él era sólo aceptable cuando una gran tormenta venía, y así y todo, entre toda la niebla espesa color gris, salía a la luz un llamativo azul que venía a impactar y a decir a todos que el importante cielo estaba limpiándose. 
   De igual forma subirse a un globo verde le costaba bastante, porque era amante del color irrespetuoso; siempre se vestía de negro, siempre sus accesorios eran negros, su casa era oscura y solamente no la pintaba negra porque tenía problemas a la vista y en la noche no vería nada, sobre todo el libro imprudente que tenía guardado en su velador y que leía noche tras noche para poder dormir, pero esa es otra historia.
   La historia que nos convoca hoy se divide en partes, se las contaré detalladamente porque es muy importante saber episodio tras episodio. La historia de éste hombre que quiso volar en globo es la historia con más amor del mundo, la historia que demuestra que aunque hayan personas que parecieran se esconden en la oscuridad, siempre quieren volar hasta el cielo y conquistarlo, siempre quieren tocar las nubes y poder ser parte del tan majestuoso cielo que nos cubre y nos descubre bajo la luz del Sol. Y lo más importante, todas las personas tienen dentro de sí un poquito de ese amor escandaloso que es tan "inmaduro" sentir, quizás hasta protejan esa gota de humanidad que tienen disfrazándola de irreal, quizás sean unos traidores que dicen ser "terrenales" pero que en secreto abrazan tan ínfima esencia para pedirle perdón por ser cobardes. Cabe decir que ese amor supera todo, es el caballero incansable que guerra tras guerra, sigue yendo a rescatar a su reino con la mayor fé que se puede tener.



Parte I
El Majestuoso árbol

   Aquel árbol era el más imprudente en presencia que podría existir, cuando lo ví en una foto pensé en que los otros árboles debían tenerle envidia, de hecho creo muy firmemente que es así. 
   Mi tatarabuela tenía 5 años cuando lo plantó, ella era muy amante de la naturaleza, lo plantó pretendiendo que en el nacimiento de mi bisabuela pudiera hacerle una habitación en él. Sí, mi tatarabuela siempre estuvo segura de que tendría una hija, tenía cierto don de predicción difícil de explicar.
   El árbol a los 10 años de mi bisabuela estaba muy alto, con un tronco muy firme. Cuando ya ella cumplió 11 años, la casa entera estaba armada arriba del árbol, era magnífica, y el árbol según ella parecía feliz de hospedar a tan amada familia. 
   Pasaron muchos años hasta que llegó una nube negra sobre los campos, esa nube no era una nube anunciando que venía día de lavado del cielo, era una nube con un humo que traspasaba las casas y ahogaba a las personas. Un día apareció una monumental máquina con una enorme cierra que cortó el árbol. Las hojas cayeron al suelo desvanecidas y nadie quiso quitarlas de ahí porque seguían verdes; era un embrujo que hicieron todas las generaciones de mujeres de mi familia para que cuando las personas que trajeron el humo se hicieran viejas y estuvieran arrepentidas, vieran lo que habían derrumbado, y se atormentaran eternamente. 
   Luego de muchos años un hombre recogió las hojas de ese suelo, y empezó a entrelazarlas para hacer algo que llegara al cielo nuevamente, de donde había venido, y así a la vez el pudiera volar.



Parte II 




El hombre de las hojas del árbol

Éste hombre de las hojas del árbol fue el primero y único en atreverse a recoger tales hojas, era considerado un loco en la ciudad por querer volar, y por querer trenzar tales hojas. El siempre estaba serio con su teñida negra.
Ese día el reflejo de la luz del sol en aquellas hojas tan verdes, hicieron que en sus ojos se viera un destello más brillante que de costumbre, la gente paro a mirar tan hermosos ojos resplandecientes y ahí comprendieron que las vestimentas negras del hombre de las hojas del árbol eran para ocultar tal belleza. Ahí comprendieron la nobleza del hombre de las hojas del árbol porque el quería que la gente tuviera la lucidez para creer en lo imposible más allá de la belleza, simplemente pensando un poco más.
El hombre de las hojas del árbol caminó ante la multitud horrorizada que miraba como él iba a osar quitar las verdes hojas del suelo, caminó sin temor, caminó como si hubiera esperado toda su vida por ese momento, caminó seguro de que ese día muchas mentes tendrían fe. Sí, es increíble que algo como la mente sienta algo que el corazón siente, como la fe; pero era tanta la convicción que tenía el hombre de las hojas del árbol de que ese instante en que recogería la primera hoja sería un evento monumental, que sabía que hasta las mentes encenderían la llama de la fe que generalmente la tiene el corazón.
El hombre de las hojas del árbol recogió las hojas y se marchó a casa, nadie le dijo una palabra, pero todos lo miraban hacia arriba ahora. Ya había pasado la época en que el hombre se identificaba con el negro, ahora vendría el momento en que el hombre simbolizaría el verde de la vida.



Parte III



La máquina del humo negro

Una noche en su taller, el científico loco pudo hacer funcionar la máquina del humo negro. 
La máquina siempre había querido tirar humos de colores diferentes, pero ese día en que botó el árbol, perdió con él su alma. Iba avanzando lentamente hacia su mira, el científico loco que quería secar el árbol iba riendo a carcajadas, la máquina del humo negro iba sollozando... iba triste...







Parte IV
Tejiendo sueños

Cada hoja brillante del árbol verde iba trenzada con un cuidado que sólo una madre tiene con su recién nacido. El hombre de las vestimentas oscuras que había tomado las hojas del árbol tejía con cuidado lo que sería su globo, el hombre tenía los sueños puestos en ese globo. 




Hoja por hoja... iba tejiendo, iba recordando el inicio de su vida, iba tejiendo, la primera vez que alguien miro sus ojos centelleantes y vio el brillo sin que el tuviera que mostrarlo, iba tejiendo, la mano de su madre cuando le contaba historias sobre volar, iba tejiendo... iba murmurando una canción de cuna... se empezó a sentir relajado... el globo estaba casi listo... ahora el podría volar.



Parte V
La vida

Querido hijo, creo que en unas horas más vas a nacer. Te siento dentro mío con ganas de salir al mundo, yo estoy asustada, quiero ser buena para ti. 
Alguien me dijo una vez que si pedía un deseo mientras tu nacías se iba a cumplir, yo voy a pedir que puedas volar. Mientras esté gritando tu nombre para que salgas al mundo, prometo gritar el deseo, para que podamos vernos cuando subas volando al cielo y te encuentres conmigo. Te amo hijo. A través de mi vientre siento tu mano pegada a la mía. Estoy contigo. Antes de que nos separemos hijo, quiero contarte la historia una vez más: "El árbol era realmente verde, una mujer hechizera lo plantó, el árbol creció hasta el cielo, porque siempre quiso estar en el cielo. Recuerda hijo que hay veces en que la historia tiene que torcerse un poco, hay veces en que pareciera que está todo derrumbado, pero no es así,las cosas al final llegarán donde les corresponda, y por mucho que este árbol, el árbol que plantó tu tataratataraabuela, parezca hasta rendido en el suelo, recuerda hijo que su lugar siempre será el cielo."
Hijo, ya vienes, recuerda que estaremos juntos, yo te veré crecer, y nos veremos en el cielo.



Parte VI
El despegue

Cuando el hombre de las hojas del árbol despertó, vio ante sí un globo listo para despegar. 

El globo aerostático (Parte IV, V y VI)

Parte IV
Tejiendo sueños

Cada hoja brillante del árbol verde iba trenzada con un cuidado que sólo una madre tiene con su recién nacido. El hombre de las vestimentas oscuras que había tomado las hojas del árbol tejía con cuidado lo que sería su globo, el hombre tenía los sueños puestos en ese globo.
Hoja por hoja... iba tejiendo, iba recordando el inicio de su vida, iba tejiendo, la primera vez que alguien miro sus ojos centelleantes y vio el brillo sin que el tuviera que mostrarlo, iba tejiendo, la mano de su madre cuando le contaba historias sobre volar, iba tejiendo... iba murmurando una canción de cuna... se empezó a sentir relajado... el globo estaba casi listo... ahora el podría volar.

Parte V
La niñez

Querido hijo, creo que en unas horas más vas a nacer. Te siento dentro mío con ganas de salir al mundo, yo estoy asustada, quiero ser buena para ti. 
Alguien me dijo una vez que si pedía un deseo mientras tu nacías se iba a cumplir, yo voy a pedir que puedas volar. Mientras esté gritando tu nombre para que salgas al mundo, prometo gritar el deseo, para que podamos vernos cuando subas volando al cielo y te encuentres conmigo. Te amo hijo. A través de mi vientre siento tu mano pegada a la mía. Estoy contigo. Antes de que nos separemos hijo, quiero contarte la historia una vez más: "El árbol era realmente verde, una mujer hechizera lo plantó, el árbol creció hasta el cielo, porque siempre quiso estar en el cielo. Recuerda hijo que hay veces en que la historia tiene que torcerse un poco, hay veces en que pareciera que está todo derrumbado, pero no es así,las cosas al final llegarán donde les corresponda, y por mucho que este árbol, el árbol que plantó tu tataratataraabuela, parezca hasta rendido en el suelo, recuerda hijo que su lugar siempre será el cielo."
Hijo, ya vienes, recuerda que estaremos juntos, yo te veré crecer, y nos veremos en el cielo.

Parte VI
El despegue

Cuando el hombre de las hojas del árbol despertó, vio ante sí un globo listo para despegar. 


17 sept 2010

El globo aerostático (Parte III )

Parte III

La máquina del humo negro

Una noche en su taller, el científico loco pudo hacer funcionar la máquina del humo negro. 
La máquina siempre había querido tirar humos de colores diferentes, pero ese día en que botó el árbol, perdió con él su alma. Iba avanzando lentamente hacia su mira, el científico loco que quería secar el árbol iba riendo a carcajadas, la máquina del humo negro iba sollozando... iba triste...




24 ago 2010

El globo aerostático (Parte II)

Parte II

El hombre de las hojas del árbol

Éste hombre de las hojas del árbol fue el primero y único en atreverse a recoger tales hojas, era considerado un loco en la ciudad por querer volar, y por querer trenzar tales hojas. El siempre estaba serio con su teñida negra.
Ese día el reflejo de la luz del sol en aquellas hojas tan verdes, hicieron que en sus ojos se viera un destello más brillante que de costumbre, la gente paro a mirar tan hermosos ojos resplandecientes y ahí comprendieron que las vestimentas negras del hombre de las hojas del árbol eran para ocultar tal belleza. Ahí comprendieron la nobleza del hombre de las hojas del árbol porque el quería que la gente tuviera la lucidez para creer en lo imposible más allá de la belleza, simplemente pensando un poco más.
El hombre de las hojas del árbol caminó ante la multitud horrorizada que miraba como él iba a osar quitar las verdes hojas del suelo, caminó sin temor, caminó como si hubiera esperado toda su vida por ese momento, caminó seguro de que ese día muchas mentes tendrían fe. Sí, es increíble que algo como la mente sienta algo que el corazón siente, como la fe; pero era tanta la convicción que tenía el hombre de las hojas del árbol de que ese instante en que recogería la primera hoja sería un evento monumental, que sabía que hasta las mentes encenderían la llama de la fe que generalmente la tiene el corazón.
El hombre de las hojas del árbol recogió las hojas y se marchó a casa, nadie le dijo una palabra, pero todos lo miraban hacia arriba ahora. Ya había pasado la época en que el hombre se identificaba con el negro, ahora vendría el momento en que el hombre simbolizaría el verde de la vida.

19 ago 2010

El globo aerostático (Prefacio y Parte I)

   Lo que más le gustaba de él era que podía volar. El siempre había pensado en que mientras le fuera posible volar, no intentaría hacer otra cosa.
   Tenía un globo de un sólo color: verde. Creía que no se podía faltar el respeto al cielo poniendo negro en sus nubes, no era justo, entre tantos colores tan brillantes, el negro o alguno de sus matices en él era sólo aceptable cuando una gran tormenta venía, y así y todo, entre toda la niebla espesa color gris, salía a la luz un llamativo azul que venía a impactar y a decir a todos que el importante cielo estaba limpiándose. 
   De igual forma subirse a un globo verde le costaba bastante, porque era amante del color irrespetuoso; siempre se vestía de negro, siempre sus accesorios eran negros, su casa era oscura y solamente no la pintaba negra porque tenía problemas a la vista y en la noche no vería nada, sobre todo el libro imprudente que tenía guardado en su velador y que leía noche tras noche para poder dormir, pero esa es otra historia.
   La historia que nos convoca hoy se divide en partes, se las contaré detalladamente porque es muy importante saber episodio tras episodio. La historia de éste hombre que quiso volar en globo es la historia con más amor del mundo, la historia que demuestra que aunque hayan personas que parecieran se esconden en la oscuridad, siempre quieren volar hasta el cielo y conquistarlo, siempre quieren tocar las nubes y poder ser parte del tan majestuoso cielo que nos cubre y nos descubre bajo la luz del Sol. Y lo más importante, todas las personas tienen dentro de sí un poquito de ese amor escandaloso que es tan "inmaduro" sentir, quizás hasta protejan esa gota de humanidad que tienen disfrazándola de irreal, quizás sean unos traidores que dicen ser "terrenales" pero que en secreto abrazan tan ínfima esencia para pedirle perdón por ser cobardes. Cabe decir que ese amor supera todo, es el caballero incansable que guerra tras guerra, sigue yendo a rescatar a su reino con la mayor fé que se puede tener.

Parte I

   Aquel árbol era el más imprudente en presencia que podría existir, cuando lo ví en una foto pensé en que los otros árboles debían tenerle envidia, de hecho creo muy firmemente que es así. 
   Mi tatarabuela tenía 5 años cuando lo plantó, ella era muy amante de la naturaleza, lo plantó pretendiendo que en el nacimiento de mi bisabuela pudiera hacerle una habitación en él. Sí, mi tatarabuela siempre estuvo segura de que tendría una hija, tenía cierto don de predicción difícil de explicar.
   El árbol a los 10 años de mi bisabuela estaba muy alto, con un tronco muy firme. Cuando ya ella cumplió 11 años, la casa entera estaba armada arriba del árbol, era magnífica, y el árbol según ella parecía feliz de hospedar a tan amada familia. 
   Pasaron muchos años hasta que llegó una nube negra sobre los campos, esa nube no era una nube anunciando que venía día de lavado del cielo, era una nube con un humo que traspasaba las casas y ahogaba a las personas. El árbol se secó y cuando mi abuela tenía 20 años, apareció una monumental máquina con una   enorme cierra que cortó el árbol. Las hojas cayeron al suelo desvanecidas y nadie quiso quitarlas de ahí porque seguían verdes; era un embrujo que hicieron todas las generaciones de mujeres de mi familia para que cuando las personas que trajeron el humo se hicieran viejas y estuvieran arrepentidas, vieran lo que habían derrumbado, y se atormentaran eternamente. 
   Luego de muchos años el hombre recogió las hojas de ese suelo, y empezó a entrelazarlas para hacer algo que llegara al cielo nuevamente, de donde había venido, y así a la vez el pudiera volar.

15 ago 2010

La princesa (¿?) perdida

Sentada frente a una chimenea, ella estaba triste. Tenía unas ganas de llorar bastante contenidas. Muy pocas veces se había dado el derecho de sufrir por ella misma, siempre había algo más importante para sacar adelante, o simplemente no le había gustado durar mucho tiempo triste. La verdad es que sufría por no encontrar al príncipe prometido, sufría por ver como su corazón era destrozado vez tras vez, con diferentes motivos, sufría por querer mantener la fé en que los milagros sí pasan, nunca estaba conforme, es que ella sufría porque al parecer tenía la vista defectuosa y ser crédula, pero se suponía que esa era la gracia, tener fé. Esa tarde ella recordó todas las veces en que había amado.
La primera vez en que ella había amado, las cosas simplemente no se dieron, el príncipe definitivamente no la correspondía, y sufrió por muchos años, pero un día sanó.
La segunda vez, ella pensaba que le había ido un poco mejor, porque sí había sido correspondida, había sufrido mucho, la princesa se puso una armadura y partió a ser feliz, pero todo cambió y terminó atrapada en una torre, sólo mirando a quien decía amarla y en todas las veces que la dejo atrás para ir por sus propios intereses... sin pensar en que la princesa sólo quería amarlo y sin complicarse, y sólo juzgándola por los millones de errores que ella tenía... y si no los tenía, él se encargaba de crearselos. Ella había soñado con un árbol en el patio, pero no a ser amarrada a él. Aunque un día ella se dio cuenta de que las cuerdas que la ataban a ese árbol día a día iban desgastándose, y un día ella podría correr de ese árbol que ella misma había sembrado, así fue y ella nunca miro atrás.
La tercera vez, fue entre mezclada con la segunda, ella mientras estaba amarrada al árbol, pudo ver un ave que volaba cerca de ella, y en tal árbol, había hecho una especie de casa, como los cabellos de la princesa estaban enlazados con las ramas del árbol, ese nido de tal ave empezó poco a poco a ser parte de su cuerpo, de su mente, de sus ojos, y finalmente de su corazón. El ave un día migró, quien sabe cuál era el destino que iba a tener, quien sabe que realmente quería, quien sabe si quería realmente construir el nido en el árbol de la princesa o si lo hizo bajo una especie de hechizo de alguna bruja.. el tema era que con cada pedazo de maderita que iba acomodando para hacer su nido, iba rasguñando más y más el corazón de la princesa, y lo hizo finalmente sangrar mucho, ella sentía cosquillas al principio, pero al comprender de que el ave había hecho ese nido nunca pretendiendo estar ahí para siempre, puro ver con más claridad que su corazón estaba realmente herido, y la herida dolía y aunque ella no quisiera y hiciera todo para poder olvidar que ese nido seguía ahí, no podía hacerlo, siempre la herida estaría porque siempre el nido iba a estar ahí. O al menos eso creía.
La princesa el día en que pudo liberarse de las cuerdas que la amarraban al árbol, se llevó lo necesario, le costó diferenciar que era parte de su cuerpo y vestido, y que era del árbol original, y la verdad no le importó, arrancó las raíces que pudo y se fue y siguió avanzando, estuvo un tiempo tambaleando, estuvo dándose cuenta de que no era tan princesa como ella pensaba, de que no sabía en qué momento se había vuelto una esclava del mundo y de que en el mundo no habían príncipes sino lobos buscando carne fresca, y que ella por mucho que llevara un vestido hermoso, no era más que un pedazo de carne. Debido a todo eso que había pasado, la princesa había decidido preocuparse de plantar un nuevo jardín con las flores más lindas para ella poder adornar su vestido con ellas, poder poner flores en su pelo y ser feliz con los colores que las flores iban a dar, estaba así, sentía que sus pies y manos aún ardían por estar tanto tiempo amarradas, y sentía que el nido del ave aún seguía ahí, pero decidió enterrar esos dolores con cada semilla, para que durante su transformación de semilla a raíz, tomaran las fuerzas de los sentimientos que había tenido, y las transformara en abono para crecer más coloridas aún... En eso estaba hasta que un día apareció un caballo con un príncipe. Ella lo había visto cabalgar cerca otras veces, pero nunca se había detenido a mirarlo, además, el siempre estaba muy ocupado siendo feliz con otra doncella a la que siempre tenía que salvar. La princesa desde el día en que lo conoció había sentido mucha admiración por la fuerza que tenía el príncipe, el de hecho se había metido en el corazón de la princesa de una forma muy particular, no lo veía como su propio príncipe, él ya tenía a una doncella que salvar, y ese era otro cuento que ya estaba terminado, pero le tenía bastante cariño. Un día al ver el jardín florecido el príncipe, se acercó a la princesa y le preguntó la fórmula que había usado para hacer que las flores fueran tan coloridas, ella se quedó conversando con él contándole sus secretos de jardinería y él contándole acerca de sus andanzas y pretensiones... ambos abrieron sus corazones muy rápidamente y adivinen que pasó... resulta que la princesa se enamoró del príncipe. Sin darse cuenta ambos se prometieron amor eterno... sin importar las condiciones, las decisiones, sin importar nada... el príncipe luego de eso tuvo que ir a salvar a su doncella en apuros. La princesa se quedó ese día mirando las flores para evitar pensar en que ésta vez también sufriría mucho.
La princesa estaba esa tarde mirando la chimenea y se preguntaba si sería feliz con algún príncipe... a ratos el nido del ave la hacía sangrar un poquito y la hacía preguntarse si esa ave alguna vez pensaría en volver, aunque ya lo dudaba... había pasado mucho tiempo y muchas historias, y a ratos miraba sus pies y muñecas y veía las marcas que las amarras le habían causado... ella había dado todo por amar, y seguía sola... miraba sus flores y se tranquilizaba... le gustaban mucho los colores...
La princesa había pensado que su vida era para dedicarla al amor, pero se había dado cuenta de que sus dotes de jardinería eran mayores... quizás ella no era una princesa. Porque ella aunque no fuera una princesa, no podía concebir que los príncipes no existieran, ella sabía que más de alguna historia linda de amor con príncipes y princesas tenía que haber.-

30 jul 2010

La ciudad de la luz

Cuando viajas muchas horas y el sueño te acompaña, si despiertas al final del atardecer y te quedas mirando al cielo hasta que ves que está oscuro, pasas por la ciudad donde habita la luz.
Esa ciudad no tiene casas, no tiene nada aparte de luz. Es larga y baldía, pero las luces que están en ella la hacen vibrante de una manera peculiar, sólo tiene luces de un color y muchas, es como si Dios hubiera puesto en la tierra unas velas de cumpleaños que van creciendo por cada año de cada persona que está de cumpleaños. La ciudad de la luz es realmente grande.
Cuando pasas por la ciudad de la luz te empiezas a sentir bien, empiezas a tener ganas de pasear por ella con la persona que está más profundamente clavada en tu corazón. Esa persona que hace que tus decisiones cambien, que tus sueños cambien, que tú cambies. Empiezas a desear caminar con ella por la ciudad de la luz, conversar acerca de la vida, acerca de las cosas que te gustan. La ciudad de la luz tiene la garantía también de que puedes pasear por ella en tus sueños... puedes pasear por ella y puedes quedarte mirando sus luces que se agrupan y juegan como las hermanas eternas de un lugar donde ellas mandan, donde ellas dan la posibilidad de ver a la persona que va paseando por ella.
La ciudad de la luz desaparece cuando cierras los ojos para volver a dormir. No se sabe si existe o si es producto de la imaginación de quienes la ven.