Los rayos de Sol no tienen nombre, todos se consideran parte de un gran todo; ese todo al que llamamos Sol. Pero a pesar de eso, hubo un grupo que pensó, o más bien sintió (ya que los rayos de Sol actúan según su corazón), que su felicidad podría ser compartida.
Este pequeño grupo entonces, realizó un viaje hasta el tercer planeta, pararon allí porque les pareció bonito y de cierta forma brillante. Cuando llegaron hicieron las flores y los árboles crecer, todo se veía más bello, y al principio la gente los quería.
En un tiempo,nuestro mundo cambió, la gente empezó a pelear, a evadirse de sus propios sentimientos a través de distintos placeres (y ojo niños, que no es mi intención decir que los placeres son malos, es simplemente la idea de acudir a ellos por otros fines más allá del simple placer); y todos empezaron a vivir encerrados, los rayos de Sol ya no podían abrazarlos y cada vez que los habitantes de la Tierra salían, sus ojos les dolían.
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